Yvonne Giménez Belmonte

El pasado mes de diciembre tuve la suerte de poder visitar y conocer en primera persona este proyecto.
Ya desde antes de salir de España me sentí ligada a él al poder ayudar a Mercedes llevando varias maletas llenas de sorpresas y material para los niños lo que fue un verdadero placer.
Llegar a África siempre tiene algo muy especial para mí, y Etiopía es un país fascinante. Pero Lalibela, ciudad en la que se encuentra el proyecto, es verdaderamente mágica. Una vez allí, contactamos con Arega que nos acompañó a visitar la casa de Lalibelafoodcompany. Fue genial poder compartir el día con estos 21 niños y niñas, ver sus caras cuando abrían los regalos que les llegaban desde España. Poder tomar nota de sus deseos para los regalos de Reyes, y compartir experiencias y conversación con las personas locales que trabajan en el proyecto.
Algo tan básico como tener dos comidas al día, tener un sitio en el que estudiar y jugar, aprender y coger hábitos básicos de higiene como lavarse las manos o los dientes, pequeñas cosas que generan grandes beneficios en las vidas de estas 21 personitas. Admirable todo el trabajo que Mercedes ha realizado y sigue haciendo, siempre con una sonrisa.