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SUS HISTORIAS, UNA A UNA
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Lo que proporcionamos a los niños y niñas y a los jóvenes

ESPACIO

Esta es la casa en la que  los niños y niñas pueden estar juntos, jugar, estudiar y comer, en Lalibela (Etiopía), en la que disponen de comedor, habitación de juegos, baño, un patio interior, almacén y cocina. Tras estar en funcionamiento más de 10 años, en este momento la casa está cerrada, ya que tenemos que acometer obras de rehabilitación, tras los graves momentos que se han vivido y aún se viven en la zona. Puedes acudir a la pestaña "SITUACIÓN EN ETIOPÍA" para saber más.

ASISTENCIA

Les proporcionamos ropa, zapatos, uniformes y material escolar, y asistencia médica cuando lo necesitan. Estamos ahí cuando los niños y niñas o sus familias están en una situación de necesidad excepcional (enfermedad grave, urgencia habitacional, emergencia climática (sequía) o político-económica).

ALIMENTACIÓN

Habitualmente, les damos de desayunar, comer y cenar en nuestra casa. Tratamos de que la alimentación sea lo más variada posible, acudiendo al mercado diariamente, y complementándola con vitaminas cuando es necesario. Disponemos de un deposito de agua que garantiza que podamos cocinar y mantener la higiene del grupo y de la casa. Actualmente, debido a que la casa está cerrada, de manera temporal, entregamos el dinero a cada una de las familias para que puedan comprar alimentos. .

BECAS ESTUDIOS

Becamos a las y los  jóvenes para que puedan proseguir sus estudios tras finalizar la primera etapa en Lalibela. Lo hacen en Addis Abeba, Woldya o Bahir Dar, en la universidad (los que acceden a ella tras aprobar el examen nacional): periodismo o farmacia, por ejemplo, o en escuelas de estudios superiores: contabilidad, ayudante de farmacia, informática o enfermería. Esta beca (de 125 € al mes) les cubre habitación, comida, material escolar, ropa y medicinas básicas y cuotas de universidad o escuelas superiores.

BECAS EMPRENDEDORES

Becamos a los que deciden emprender con una cuota única con la que comienzan un negocio. Tenemos a Tesema, con una panadería en Lalibela, a Girma con su carnet de conducir trabajando de chófer, a Habte con su propio taller-venta de artesanía en cuero también en Lalibela y a Yawkal decidiendo como enfocar su carrera de sastre.

MICROCRÉDITOS

Concedemos a las y los jóvenes microcréditos con los que pueden adquirir tanto un smart phone o una tablet u ordenador, para sus estudios, como algún complemento necesario para su negocio. Nos los devuelven poco a poco en varios años, y con ello disponen de aquello que necesitan y aprenden a organizarse con el dinero.

El equipo

Mercedes Valle Pechuán

Mercedes Valle Pechuán

Creadora y responsable. Me ocupo de dirigir la ONG desde Valencia. Mis tareas son, entre otras, recaudar fondos y materiales, gestionar envíos, organizar eventos y encuentros, y supervisar el funcionamiento de la casa en Etiopía, con la ayuda de todos los amigos y simpatizantes de la causa que me rodean.

Tigst Belay Wubu

Tigst Belay Wubu

Tigst es la madre de Hannah. Es la responsable del proyecto en Lalibela, y coordina el grupo de madres y padres (13 madres, 2 padres) de los 16 niños y niñas que residen allí y que forman la parte más joven de nuestra ONG. Han constituido una organización propia y estamos muy orgullosas de que sean ellas ahora las que llevan la iniciativa y acometen las acciones que emprendemos, ya que son las principales interesadas y las que conocen perfectamente sus necesidades y como solucionarlas.

Dawit Melku Kassa

Dawit Melku Kassa

Creador y responsable de la ONG en Etiopía hasta 2025. Sin él este proyecto ni existiría, ni podría haberse desarrollado como lo ha hecho. Ha sido nuestro director, tesorero y principal interlocutor in situ. Esperamos poder contar con él en el futuro cuando sus obligaciones profesionales y familiares se lo permitan. Gracias.

Wubit Egeju

Wubit Egeju

Fue nuestra primera cocinera y corresponsable de la casa en sus inicios. posteriormente fue la encargada de la compra y de gestionar nuestros víveres, y ocupándose de lo que comen los niños. Fue una figura imprescindible desde el nacimiento de la ONG hasta su reciente jubilación. Lalibela Food Company ha colaborado en la construcción de una casa en la que pueda vivir a partir de ahora. Gracias por todo.

Arega Melku Kassa

Arega Melku Kassa

Arega fue el responsable de nuestra casa hasta Agosto 2022. Era el hermano mayor de Mola, y vivía en Lalibela. Se ocupó durante más de 10 años del día a día de la casa y de su mantenimiento, estando en contacto diario con los niños y las familias. Sin él, la organización no habría podido desarrollarse. Su papel ha sido fundamental. Murió en Septiembre de 2022 en la guerra civil que asoló la zona norte del país mientras desarrollaba su tarea de radiotransmisor. Siempre será parte de nuestro proyecto.

 

 

Dicen de nosotros

Existen lugares donde prodigiosamente la luz y la magia se posa cada mañana, sobre la tierra, las montañas y los seres que allí habitan, iluminando sus rostros y desplegando sonrisas increíblemente hermosas. Cuando llegas por primera vez a la Lalibela, en Etiopía, una atmosfera llena de espiritualidad te envuelve y seduce ante la magnificencia de sus majestuosos templos, iglesias escavadas en la roca hace miles de años. Esto es lo primero que enamora a los visitantes en tan místico lugar, pero en esta, mi segunda visita a la Lalibela, iba para otras acciones no menos seductoras.
Llegamos, una voluntaria y yo, al atardecer y vimos caer el sol rendido ante la fascinante luz de la luna, el cielo limpio y millones de estrellas brillando.
Al día siguiente nos levantamos temprano y con el amanecer nos dirigimos hacia un promontorio donde se podía ver a las y los etíopes caminar en procesión, envueltos en sus natelas y gabis inmaculadamente blancas (prendas típicas con las que se cubren) para rezar ante la impresionante cruz (iglesia) de la Casa de San Jorge. Por la tarde nos dirigimos a otra casa muy especial, más que una casa es un hogar, un hogar para niños y niñas donde una entrañable y sensible persona decidió desplegar todo su amor que lleva en el alma, su esfuerzo y su convicción de que si queremos podemos, me refiero a Mercedes Valle, creadora y presidenta de la ONG Lalibela Food Company.
Nos recibe amablemente Mola, nos invita a pasar y nos muestra el centro de acción y disfrutamos inmensamente de ver como se organizan, una cocinera prepara Injera de teff y shiro, su aroma ácido envuelve el hogar y observamos, pasmadas, la maestría con la que la cocinera hace perfectamente las tortas de pan, que posteriormente consumirán los 18 niños y niñas que allí se encuentran. Los niños y niñas etíopes padecen desnutrición crónica en un porcentaje alto, Etiopía es principalmente rural y depende por completo de la agricultura de secano para su subsistencia, cualquier cambio climático convierte en hambruna la situación. Cerca del 42% de los etíopes tiene menos de 15 años, por esa razón y porque es un derecho fundamental es tan importante atender la alimentación de niños y niñas, para el correcto progreso de su desarrollo. A continuación salimos a un patio amplio, verde y luminoso, donde una de las chicas peina el cabello pacientemente a una de las niñas, haciendo diminutas trencitas mientras unos niños y niñas corretean por el patio, llevamos las cosas más necesarias e imprescindibles que Mercedes nos dijo que hacían falta, ropa, material escolar, mochilas, algún encargo de Mola, un ordenador portátil, cuentos en ingles y juegos didácticos que repartimos con la ayuda de Mola, Mola nos muestra a Atsede, que padece una hernia en el estómago para que informemos a Mercedes y se observe una primera evaluación, la casa está dispuesta para que los niños y niñas encuentren un espacio que complemente las necesidades de cualquier niño, más bien como cualquier niño occidental, que no es lo habitual en Etiopia, ya que las familias, mayoritariamente, no disponen de recursos para comprar material escolar, mochilas, incluso jabón y champú, ni tampoco la mayoría de veces tienen agua potable para atender las necesidades higiénicas más básicas, Los niños y niñas que acuden a este su segundo hogar, realizan tareas escolares, comparten juegos didácticos y son atendidos en las necesidades más básicas y esenciales como son, la alimentación, la formación, la asistencia sanitaria si es necesaria y la higiene.
En este trabajo de cooperación aprendes mucho sobre cuestiones morales éticas y valoras que lo más importante es el semejante, te das cuenta de que el dinero no lo es todo en la vida y que bien orientado el trabajo se puede ayudar a mucha gente.
Felicidades, Mercedes por el trabajo continuado bien hecho, las dos sabemos, que no siempre es fácil, pero que al final vence la empatía y la solidaridad y yo lo he visto en Lalibela Food Company.

“Los sueños parecen al principio imposibles, luego improbables y cuando nos comprometemos, se vuelven inevitables” Gandhi.

MARI OLCINA, Graduada en Nutrición Humana y Dietética Máster en DDHH, Paz y Desarrollo Sostenible Máster en Ética y Democracia Presidenta y fundadora: MOSSolidaria ONGD

Viaje de Enero de 2019

Rafa Cervera escribe un precioso artículo sobre nuestro proyecto en El País Semanal
https://elpais.com/elpais/2020/12/28/eps/1609170242_115438.html

Artículo en El País Semanal

3 de enero de 2021

Un pequeño gran proyecto:
De tantos trabajos, esfuerzos, ilusiones y compromisos que se llevan a cabo en Lalibela Food Company, el más grande es dar las herramientas a los niños para confiar que ellos son capaces de construir sus vidas con esperanza y con mucha ilusión.
Gracias mom, por dejarnos compartir esto con vosotros.
Construir en cualquier circunstancia es una gran lección para todos.

Angela López Santacruz

Visitó con nosotros la casa en Julio 2019

Lalibela, pueblo de milagros. El milagro de un pueblo suspendido a 2500m de altitud en las tierras altas del norte de Etiopia. Oculto, perdido hasta hace pocas décadas, enigmático, espiritual, mágico… El milagro de sus iglesias excavadas en las rojizas rocas de las montañas, imponentes, sobrecogedoras, enigmáticas. Conectadas entre sí por túneles y pasadizos oscuros y laberínticos, y en las que hoy día se siguen repitiendo los ritos y celebraciones que han permanecido inmutables a través de los siglos. El milagro de los ángeles que, según la leyenda, bajaban del cielo para ayudar en su construcción… Muchos milagros en Lalibela, pero ninguno comparable a las sonrisas con las que nos reciben nuestros niños cuando vamos a verles. Niños sanos, bien alimentados, escolarizados, con toda la atención médica que puedan necesitar (tanto ellos como sus familias), con zapatos y ropa. Con una casa a la que poder acudir todos los días para comer, jugar, aprender inglés y recibir toda la atención que necesiten. No son muchos, pero estoy segura de que, poco a poco, gracias a los que colaborámos con este proyecto, irá aumentando su numero. Estamos ahora programando el que será nuestro cuarto viaje a Lalibela. Desde el primero, hace 4 años, cuando la casa no existía y los niños acudían a comer a un bar, hasta ahora, el proyecto ha ido creciendo y afianzándose poco a poco y ahora tienen hasta agua en la casa! Y los estudios…el que un niño pueda realizar estudios superiores, no sólo supone una vida digna para el, sino también para toda su familia. Esto es lo que ocurrió con Molla Melku, un niño al que mi prima Mercedes decidió ayudar y pagar todos sus estudios. Hizo Turismo y ahora es el que dirige el proyecto desde Etiopia. Disfruta de una vida acomodada que le permite ayudar a toda su familia. Eso es, exactamente, lo que queremos para todos nuestros niños. Nada más y nada menos… Y eso es lo que, seguro, vamos a conseguir gracias al tremendo esfuerzo de todos los que tratamos de ayudar y colaborar con LALIBELA FOOD COMPANY en mayor o menor medida. Ánimo a todos! Cada granito de arena ayuda a formar montañas!

Susana Pechuán

Susana Pechuán

Viajera, socia y compañera en nuestras visitas a Lalibela

El pasado mes de diciembre tuve la suerte de poder visitar y conocer en primera persona este proyecto.
Ya desde antes de salir de España me sentí ligada a él al poder ayudar a Mercedes llevando varias maletas llenas de sorpresas y material para los niños lo que fue un verdadero placer.
Llegar a África siempre tiene algo muy especial para mí, y Etiopía es un país fascinante. Pero Lalibela, ciudad en la que se encuentra el proyecto, es verdaderamente mágica. Una vez allí, contactamos con Arega que nos acompañó a visitar la casa de Lalibelafoodcompany. Fue genial poder compartir el día con estos 21 niños y niñas, ver sus caras cuando abrían los regalos que les llegaban desde España. Poder tomar nota de sus deseos para los regalos de Reyes, y compartir experiencias y conversación con las personas locales que trabajan en el proyecto.
Algo tan básico como tener dos comidas al día, tener un sitio en el que estudiar y jugar, aprender y coger hábitos básicos de higiene como lavarse las manos o los dientes, pequeñas cosas que generan grandes beneficios en las vidas de estas 21 personitas. Admirable todo el trabajo que Mercedes ha realizado y sigue haciendo, siempre con una sonrisa.

Yvonne Giménez Belmonte

Yvonne Giménez Belmonte

Visitó nuestra casa en Diciembre de 2017

La arena rojiza de las majestuosas iglesias talladas en la roca llega hasta mis sandalias y yo siento aún más dentro de mí la dulzura de la miel de Lalibela. Frente a mi, una humilde casa de piedra tallada con un letrero «Lalibela Food Company ONG». Se abre la puerta y una veintena de niñ@s morenos y risueños nos contemplan. Si, porque no entro sola; somos siete mujeres llegadas de diferentes poblaciones de Tarragona (S. Pere i S. Pau, Vilaseca, Reus, La Secuita, Villallonga del Camp y Tarragona ciudad), que venimos a aportar nuestro granito de arena a este proyecto humanitario que gestiona Mercedes, nuestra compañera de solidaridad.

Hemos estado durante meses «sembrando» entre nuestras amistades, familiares y conocidos y llevamos consigo nuestra cosecha para ofrecer a los muchach@s: Material escolar, estuches, gafas de sol, medicamentos, camisetas y gorras, piruletas vitaminadas…

Las cabecitas se van decorando y los cuerpecitos vistiendo… La bocas, en cadena,  se van entreabriendo con una sonrisa al ver los regalos, chorrean golosina anaranjada…  Ya acabaron la injera que les ofrecen a diario y sus estómagos están satisfechos.

¿Pueden pedir más nuestras retinas?  Realmente es cierto que el da es a la vez el que más recibe.

Manoli Garcia

Manoli Garcia

Visita de Julio de 2016-Amics Intercultural Orient Occident